Propósitos, Metodología y Estrategias
Desarrollo de los propósitos fundamentales, la metodología pastoral y las estrategias liberadoras propias de la Evangelización Liberadora Integral (E.L.I.), como programa eclesial para instaurar el Reino de Dios y liberar integralmente al ser humano.






Restauración de la relación con Dios
E.L.I. tiene como eje central restablecer y liberar la relación del ser humano con el Dios Trino mediante el anuncio del Kerigma liberador. Se enfoca en sanar los daños espirituales, emocionales e intelectuales provocados por incursiones en lo oculto, enseñando la “autoliberación” frente a influencias malignas a través del poder de la Sangre de Jesús.
Liberacion interior y redescubrimiento personal
El programa ayuda a cada persona a clarificar y liberar la percepción de sí misma, romper ataduras internas y aprovechar plenamente los dones con los que Dios la creó. Esto permite amar auténticamente a los demás con el amor incondicional heredado de Cristo.


Transformación familiar y social
A través de la capacidad de amar liberado, E.L.I. impulsa matrimonios sacramentales sólidos, formando Iglesias domésticas para evitar familias disfuncionales. Además, es cuna de vocaciones consagradas y promueve la entrega total de la vida a Dios.
Batalla espiritual y autoliberación
E.L.I. enseña a librar batallas espirituales contra los espíritus malignos y a expulsarlos mediante la fe en el poder de la Sangre de Cristo. Promueve que los creyentes practiquen la autoliberación para romper ataduras y vivir en santidad guiados por el Espíritu Santo.



Lucha por la santidad y denuncia del mal
E.L.I. impulsa a luchar con pasión por la pureza y santidad como condición indispensable. Denuncia injusticias sociales, guerras, abortos, suicidios y pecados contra la ecología. Afirma que muchas enfermedades tienen raíz espiritual o moral, ligadas a falta de santidad y a influencias demoníacas.
Meta final
La meta de E.L.I. es alcanzar la felicidad integral y la santidad mediante la liberación espiritual, la reconciliación con Dios y la lucha activa contra el mal, utilizando los medios y procedimientos dados por Dios, especialmente el poder de la Sangre de Cristo.


Devocion Mariana y auxilio angelical
E.L.I. destaca el papel central de la Virgen María, Madre de Dios, como intercesora universal en el cielo y en la tierra. Se promueve su devoción mediante la consagración a su Inmaculado Corazón y el rezo del rosario como medios para vencer a Satanás. Además, se enseña a invocar a los ángeles, especialmente al Arcángel San Miguel, para librar batallas espirituales, convirtiéndose esto en una práctica habitual para triunfar contra el mal.
Consagración de los corazones
Se promueve e impulsa la consagración al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María. Esto forma un “triángulo espiritual” al unir el corazón humano con ambos, fortaleciendo la gracia y el amor intercesor que santifica al creyente y lo capacita para ayudar a otros.


Entrega de la vida y martirio
Un aspecto fundamental de E.L.I. es fomentar la entrega total de la vida a Dios, incluso hasta el martirio, con el deseo de unirse a la Sangre derramada por Cristo. Se promueve la devoción a los santos y mártires reconocidos por la Iglesia como modelo de fidelidad y entrega.
Sacramentos y defensa de la integridad doctrinal
Entre las prioridades de E.L.I. está resaltar la importancia de los Sacramentos, especialmente la Eucaristía, como medios para permanecer en gracia y resistir la acción de Satanás. Se insiste en que el proceso no debe aplicarse de forma incompleta ni desordenada, y se integra un Tratado de Demonología en armonía con el Magisterio de la Iglesia.


Enfoque liberador y misión
E.L.I. coloca a Jesucristo como Liberador en el centro de la evangelización. Se busca preparar a todos los bautizados para lograr la santidad y enfrentar eficazmente al mal. Se proclama y conforma la existencia del Ejército de Misioneros de la Sangre del Cordero, formado por miembros de ELI, mártires consagrados y contemplativos, que vencerá el poder de Satanás.
Relación con Dios y la Iglesia
El programa conduce a un encuentro personal con Jesús y a una relación profunda con la Santísima Trinidad, alimentada por la vida sacramental y la Eucaristía. Quienes viven el proceso optan por una entrega total a Dios, incluso frente al sufrimiento, para extender el Reino de Dios, con amor y respeto absoluto a nuestra Santa Madre Iglesia Católica y a su Jerarquía.


Reafirmación de la fe católica
Los participantes fortalecen su adhesión a las verdades y dogmas católicos, evitando mezclarlos con doctrinas ajenas. Profundizan en la lectura de la Biblia y el Catecismo, renovando su respeto a la Iglesia y a los sacerdotes. La devoción Mariana ocupa un lugar central, especialmente a través del rezo diario del rosario en familia y la relación con ángeles y santos dentro de un marco estrictamente católico.
Transformación personal
E.L.I. enfatiza una toma de conciencia profunda de la dignidad personal. Las personas aprenden a valorarse, respetarse y amarse sanamente, liberándose de ataduras que afectan su identidad y acción. Muchos jóvenes deciden vivir la pureza y la castidad conforme a su estado de vida.


Restauración matrimonial y familiar
E.L.I. enfatiza una toma de conciencia profunda de la dignidad personal. Las personas aprenden a valorarse, respetarse y amarse sanamente, liberándose de ataduras que afectan su identidad y acción. Muchos jóvenes deciden vivir la pureza y la castidad conforme a su estado de vida.
También se aborda la liberación de la homosexualidad mediante el ministerio de L.E.I.S.A. (Liberación del Engaño de la Identidad Sexual Anormal), presentándolo como una “realidad grandiosa” dentro del programa.
Conversión del mundo y conciencia social
E.L.I. impulsa la apertura a la providencia de Dios en la vida personal, social y económica. Se promueve el compartir solidario, el rompimiento con apegos y esclavitudes mundanas (placer, poder, vicios, lujuria) y el desarrollo de una conciencia ecológica activa para restaurar la creación.


Salud integral
Numerosos testimonios relatan sanaciones físicas, emocionales y mentales —como liberación de depresiones, adicciones y enfermedades— atribuidas al proceso liberador. Los sufrimientos son ofrecidos unidos a la Cruz de Cristo como medio de purificación y redención.
Sanación afectiva y sentimientos cristianos
Las personas logran sanar afectivamente y desarrollar sentimientos positivos hacia Dios, hacia sí mismas y hacia los demás, buscando “tener los mismos sentimientos que Cristo Jesús” (Flp 2,5).


Camino de conversión
La restauración personal comienza con el restablecimiento de la relación con Dios mediante el anuncio del Evangelio. Este camino implica un proceso de conversión continua que desemboca en el cumplimiento del mandamiento del amor. La conversión debe ser una decisión diaria de entrega a Dios por amor y obediencia, considerada como la única fuente verdadera de felicidad.
Meta final de E.L.I.
La restauración personal comienza con el restablecimiento de la relación con Dios mediante el anuncio del La Evangelización Liberadora Integral ofrece un itinerario para alcanzar una vida en la que se cumplan plenamente los anhelos humanos mediante la unión con Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. Este camino integra transformación interior, restauración familiar y social, sanación integral y compromiso evangelizador.




