Programa de liberación

Propósitos, Metodología y Estrategias

 Desarrollo de los propósitos fundamentales, la metodología pastoral y las estrategias liberadoras propias de la Evangelización Liberadora Integral (E.L.I.), como programa eclesial para instaurar el Reino de Dios y liberar integralmente al ser humano.

I. Descripción General de E.L.I.

“Realmente, mi proceder no lo comprendo; pues no hago lo que quiero, sino que hago lo que aborrezco” (Rm 7, 15)
“La gloriosa libertad de los hijos de Dios” (Rm 8, 21)
“Nuestra lucha no es contra la carne y la sangre, sino contra los Principados, contra las Potestades, contra los Dominadores de este mundo tenebroso, contra los Espíritus del Mal que están en las alturas” (Ef 6, 12)


Click here to change this text. Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Ut elE.L.I. (Evangelización Liberadora Integral) es un programa pastoral con un método liberador, guiado por el Espíritu Santo, que utiliza el poder contenido en la preciosa Sangre derramada de Nuestro Señor Jesucristo. A través de un sistema progresivo de curación interior y autoliberación profunda, se busca que cada ser humano recupere la perfección, dignidad, integridad y libertad con que fue creado por Dios, alcanzando la santidad y la felicidad en esta vida, y teniendo acceso a la vida eterna.

II. Propósitos de E.L.I.

La Evangelización Liberadora Integral promueve la Buena Nueva o Kerigma, y busca:

1) Que todo ser humano reconozca que Dios es Trino y que Jesucristo es su Salvador.
2) Que someta su vida al señorío de Jesús y viva las virtudes teologales de fe, esperanza y caridad.
3) Que sea liberado de todas las ataduras del demonio y de los espíritus malignos que impiden su santificación y la realización de la misión encomendada por Dios.
4) Que forme filas en la Iglesia Católica Militante para luchar contra las fuerzas del mal y cooperar a que la redención y la liberación alcanzadas por Jesucristo sean una realidad actual.
5) Denunciar proféticamente la acción del espíritu Encubridor que mantiene a la humanidad en ignorancia sobre la existencia y acción del Maligno.
6) Denunciar el nombre y la acción de los espíritus malignos que atormentan a la humanidad en sus diversas áreas.
7) Proporcionar estrategias accesibles para eliminar la acción demoníaca mediante una metodología pastoral práctica.
8) Hacer énfasis en el poder contenido en la Sangre derramada de Jesucristo, para rescatar a todo bautizado del dominio de Satanás y los espíritus malignos.

III. Metodología

“Fuisteis rescatados de vuestra conducta necia heredada… con una sangre preciosa, como de cordero sin mancha ni defecto, Cristo.” (1 Pe 1, 18-19)
“Pero gracias a Dios, vosotros que erais esclavos del pecado… habéis obedecido de corazón a aquel modelo de doctrina… y liberados del pecado, os habéis hecho esclavos de la justicia.” (Rm 6, 17-20)


La Evangelización Liberadora Integral propone una metodología para liberar integralmente al ser humano del poder del pecado, del dominio de Satanás y de los espíritus malignos, conduciéndolo a la santidad.

La liberación se logra mediante:

El reconocimiento por el nombre y la acción de los espíritus malignos que atormentan a la persona.
–> La confesión del propio pecado.
–> La curación de las heridas del corazón.
–> El corte ancestral de los espíritus hereditarios.
–> La autoliberación de los espíritus malignos que atan a la persona.

Estrategias de E.L.I.

En E.L.I. se lleva a cabo una programación progresiva de estrategias liberadoras que abarcan:
–> La liberación integral del espíritu, alma, cuerpo y circunstancias de todo ser humano, con el Poder de la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, para que pueda alcanzar la perfección y santidad ordenadas por Dios (Mt 5, 48).
–> La instauración progresiva del Reino de Dios en la vida personal, familiar y en las estructuras sociales, políticas, económicas y eclesiales.
–> La invitación a los bautizados a despertar y vivir activamente su misión evangelizadora.
–> La conformación del ejército de Misioneros de la Sangre del Cordero: bautizados conscientes de su misión liberadora, portadores del poder de Dios Trino y de la Sangre de Jesús.
–> Unirse a la poderosa Virgen María como capitana de los cuatro ejércitos liberadores.

V. Estrategia para Acabar con el Ejército de Espíritus Inmundos

Toda acción liberadora debe realizarse dentro del marco eclesial y de la doctrina social de la Iglesia, combatiendo las fuerzas del mal mediante la proclamación de la verdad, la denuncia de las obras del maligno y la instauración del Reino de Dios en la vida personal y comunitaria.

Restauración de la relación con Dios

E.L.I. tiene como eje central restablecer y liberar la relación del ser humano con el Dios Trino mediante el anuncio del Kerigma liberador. Se enfoca en sanar los daños espirituales, emocionales e intelectuales provocados por incursiones en lo oculto, enseñando la “autoliberación” frente a influencias malignas a través del poder de la Sangre de Jesús.

Liberacion interior y redescubrimiento personal

El programa ayuda a cada persona a clarificar y liberar la percepción de sí misma, romper ataduras internas y aprovechar plenamente los dones con los que Dios la creó. Esto permite amar auténticamente a los demás con el amor incondicional heredado de Cristo.

Transformación familiar y social

A través de la capacidad de amar liberado, E.L.I. impulsa matrimonios sacramentales sólidos, formando Iglesias domésticas para evitar familias disfuncionales. Además, es cuna de vocaciones consagradas y promueve la entrega total de la vida a Dios.

Batalla espiritual y autoliberación

E.L.I. enseña a librar batallas espirituales contra los espíritus malignos y a expulsarlos mediante la fe en el poder de la Sangre de Cristo. Promueve que los creyentes practiquen la autoliberación para romper ataduras y vivir en santidad guiados por el Espíritu Santo.

Proceso de salida del pecado

Este proceso no sólo implica renunciar al pecado, sino también extirpar cada espíritu maligno identificado y recuperar las virtudes bloqueadas. Se destaca el “Bautismo en el Espíritu Santo” o “Bautismo de Fuego”, que despierta el raciocinio divino y fortalece la responsabilidad personal para resistir al mal.

Lucha por la santidad y denuncia del mal

E.L.I. impulsa a luchar con pasión por la pureza y santidad como condición indispensable. Denuncia injusticias sociales, guerras, abortos, suicidios y pecados contra la ecología. Afirma que muchas enfermedades tienen raíz espiritual o moral, ligadas a falta de santidad y a influencias demoníacas.

Meta final

La meta de E.L.I. es alcanzar la felicidad integral y la santidad mediante la liberación espiritual, la reconciliación con Dios y la lucha activa contra el mal, utilizando los medios y procedimientos dados por Dios, especialmente el poder de la Sangre de Cristo.

Devocion Mariana y auxilio angelical

E.L.I. destaca el papel central de la Virgen María, Madre de Dios, como intercesora universal en el cielo y en la tierra. Se promueve su devoción mediante la consagración a su Inmaculado Corazón y el rezo del rosario como medios para vencer a Satanás. Además, se enseña a invocar a los ángeles, especialmente al Arcángel San Miguel, para librar batallas espirituales, convirtiéndose esto en una práctica habitual para triunfar contra el mal.

Consagración de los corazones

Se promueve e impulsa la consagración al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María. Esto forma un “triángulo espiritual” al unir el corazón humano con ambos, fortaleciendo la gracia y el amor intercesor que santifica al creyente y lo capacita para ayudar a otros.

Entrega de la vida y martirio

Un aspecto fundamental de E.L.I. es fomentar la entrega total de la vida a Dios, incluso hasta el martirio, con el deseo de unirse a la Sangre derramada por Cristo. Se promueve la devoción a los santos y mártires reconocidos por la Iglesia como modelo de fidelidad y entrega.

Sacramentos y defensa de la integridad doctrinal

Entre las prioridades de E.L.I. está resaltar la importancia de los Sacramentos, especialmente la Eucaristía, como medios para permanecer en gracia y resistir la acción de Satanás. Se insiste en que el proceso no debe aplicarse de forma incompleta ni desordenada, y se integra un Tratado de Demonología en armonía con el Magisterio de la Iglesia.

Enfoque liberador y misión

E.L.I. coloca a Jesucristo como Liberador en el centro de la evangelización. Se busca preparar a todos los bautizados para lograr la santidad y enfrentar eficazmente al mal. Se proclama y conforma la existencia del Ejército de Misioneros de la Sangre del Cordero, formado por miembros de ELI, mártires consagrados y contemplativos, que vencerá el poder de Satanás.

Relación con Dios y la Iglesia

El programa conduce a un encuentro personal con Jesús y a una relación profunda con la Santísima Trinidad, alimentada por la vida sacramental y la Eucaristía. Quienes viven el proceso optan por una entrega total a Dios, incluso frente al sufrimiento, para extender el Reino de Dios, con amor y respeto absoluto a nuestra Santa Madre Iglesia Católica y a su Jerarquía.

Reafirmación de la fe católica

Los participantes fortalecen su adhesión a las verdades y dogmas católicos, evitando mezclarlos con doctrinas ajenas. Profundizan en la lectura de la Biblia y el Catecismo, renovando su respeto a la Iglesia y a los sacerdotes. La devoción Mariana ocupa un lugar central, especialmente a través del rezo diario del rosario en familia y la relación con ángeles y santos dentro de un marco estrictamente católico.

Transformación personal

E.L.I. enfatiza una toma de conciencia profunda de la dignidad personal. Las personas aprenden a valorarse, respetarse y amarse sanamente, liberándose de ataduras que afectan su identidad y acción. Muchos jóvenes deciden vivir la pureza y la castidad conforme a su estado de vida.

Restauración matrimonial y familiar

E.L.I. enfatiza una toma de conciencia profunda de la dignidad personal. Las personas aprenden a valorarse, respetarse y amarse sanamente, liberándose de ataduras que afectan su identidad y acción. Muchos jóvenes deciden vivir la pureza y la castidad conforme a su estado de vida.

También se aborda la liberación de la homosexualidad mediante el ministerio de L.E.I.S.A. (Liberación del Engaño de la Identidad Sexual Anormal), presentándolo como una “realidad grandiosa” dentro del programa.

Conversión del mundo y conciencia social

E.L.I. impulsa la apertura a la providencia de Dios en la vida personal, social y económica. Se promueve el compartir solidario, el rompimiento con apegos y esclavitudes mundanas (placer, poder, vicios, lujuria) y el desarrollo de una conciencia ecológica activa para restaurar la creación.

Salud integral

Numerosos testimonios relatan sanaciones físicas, emocionales y mentales —como liberación de depresiones, adicciones y enfermedades— atribuidas al proceso liberador. Los sufrimientos son ofrecidos unidos a la Cruz de Cristo como medio de purificación y redención.

Sanación afectiva y sentimientos cristianos

Las personas logran sanar afectivamente y desarrollar sentimientos positivos hacia Dios, hacia sí mismas y hacia los demás, buscando “tener los mismos sentimientos que Cristo Jesús” (Flp 2,5).

Camino de conversión

La restauración personal comienza con el restablecimiento de la relación con Dios mediante el anuncio del Evangelio. Este camino implica un proceso de conversión continua que desemboca en el cumplimiento del mandamiento del amor. La conversión debe ser una decisión diaria de entrega a Dios por amor y obediencia, considerada como la única fuente verdadera de felicidad.

Meta final de E.L.I.

La restauración personal comienza con el restablecimiento de la relación con Dios mediante el anuncio del La Evangelización Liberadora Integral ofrece un itinerario para alcanzar una vida en la que se cumplan plenamente los anhelos humanos mediante la unión con Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. Este camino integra transformación interior, restauración familiar y social, sanación integral y compromiso evangelizador.

SISTEMATIZACIÓN

Este proceso no sólo implica renunciar al pecado, sino también extirpar cada espíritu maligno identificado y recuperar las virtudes bloqueadas. Se destaca el “Bautismo en el Espíritu Santo” o “Bautismo de Fuego”, que despierta el raciocinio divino y fortalece la responsabilidad personal para resistir al mal.