EVANGELIZACIÓN LIBERADORA INTEGRAL
«Quien comete el pecado es del Diablo, pues el Diablo peca desde el principio. EL Hijo de Dios se manifestó para deshacer las obras del Diablo» (1 Jn.3,8)
E.L.I.
Evangelización Liberadora Integral, es una agrupación católica de fieles laicos, hombres y mujeres, con la inclusión y participación de algunos sacerdotes y religiosos y religiosas que han sido autorizados por su obispo correspondiente.
Es una revelación privada que fue dictada por Dios, a través de sus tres diferentes personas: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo y recopilada en forma de mensajes proféticos que iniciaron en la década de los años setenta, con los mensajes proféticos recibidos por la Dra. Emma Limón Castillo (laica), Fundadora, que ejerció el Ministerio Profético Liberador desde esa década, en la Ciudad de México, con el propósito de que se extienda en cualquier Diócesis de cada país donde sea aceptado por los Obispos de cada lugar.
TESTIMONIO
Es una revelación privada que fue dictada por Dios, a través de sus tres diferentes personas: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo y recopilada en forma de mensajes proféticos que iniciaron en la década de los años setenta.
BASE DOCTRINAL
Estos mensajes encuentran su base en la palabra de dios, enseñanzas que nuestra Iglesia Católica nos ha transmitido sobre todo en la enseñanza y vivencia del evangelio en el Catecismo de la Iglesia Católica, entre otros documentos.
CARISMA DE E.L.I.
La liberación integral de todas las áreas del hombre (espiritual, mental, emocional, física, familiar, social, económica, etc.) rescatándolo del dominio de satanás y su ejército maligno por el poder contenido en la preciosa sangre derramada de Jesús.
ESPIRITUALIDAD DE E.L.I.
Se refiere en seguir a Cristo y subir con Él a la Cruz; lo que significa, conocer y asumir el Evangelio, viviendo con fe y compromiso los Sacramentos y las virtudes, en obediencia y respeto a nuestra Madre Iglesia Católica, sometiendo la propia voluntad a la Voluntad de Dios, en obediencia perfecta a sus mandatos; y estar dispuestos a ofrecer la propia vida por la liberación y santificación de todos los hombres.